Hoy día 3-2-2012.
Estaba en mi masa de escribir y de repente se abrió la ventana desde donde podía ver el cielo las nubes….
Me quede mirando un rato hacía la calle después de abrí un cajón y cogí. Un cuaderno de tapas duras que tenía
el número duodécimo y que era igual que todos los que tengo.
Mis ojos se
impulsaron hacía la estantería donde tengo 11 cuadernos que ya había escrito y
vi que hay estaban mis páginas que dan fe a mi vida, donde tengo escrito los
momentos más importantes de mi vida.
Pero no podía dejar
de que esa forma de pensar me impidiera hacer la terea que estaba dispuesto hacer: empezar un
cuaderno nuevo.
Y con todas mis fuerzas me puse a escribir en mi nuevo
cuaderno con mi pluma de madera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario